Castillo
Excursión al castillo de Karlštejn
A 40 minutos en tren de Praga, el castillo de Karlštejn es el castillo gótico más famoso de Bohemia: Carlos IV lo levantó en 1348 para custodiar las joyas de la coronación y las reliquias del Imperio. La capilla de la Santa Cruz, con 129 tablas de Maestro Teodorico, es su tesoro. Cómo ir, visitas y precios.
Encaramado sobre un pueblo de una sola calle, entre bosques del valle del Berounka, el castillo de Karlštejn (hrad Karlštejn) es la excursión más popular desde Praga y una de las más sencillas: el tren te deja a 30 km de la capital en poco más de media hora y el castillo aparece, de golpe, en lo alto de la colina nada más salir de la estación.
Historia: la caja fuerte del Imperio
Carlos IV fundó Karlštejn en 1348, el mismo año que la universidad y la Ciudad Nueva de Praga, no como residencia sino como fortaleza-relicario donde guardar las joyas de la coronación del Sacro Imperio y de Bohemia y su colección de reliquias sagradas. El castillo está organizado en tres niveles ascendentes de sacralidad: el palacio imperial, la torre Mariana con la iglesia de la Virgen y la capilla de Santa Catalina (el oratorio privado del emperador), y la Gran Torre, de 60 metros y muros de hasta 7 metros, con la capilla de la Santa Cruz en su interior. Las joyas imperiales se guardaron aquí hasta 1421 y las bohemias, con intermitencias, hasta 1619. Los husitas lo sitiaron sin éxito durante siete meses en 1422 y en el siglo XIX, cuando ya estaba muy deteriorado, Josef Mocker lo restauró en estilo neogótico purista, que es el aspecto actual.
Las visitas
El castillo solo se visita con guía, en grupos, y hay dos circuitos principales:
- Circuito 1, «Residencia imperial de Carlos IV» (unos 60 minutos): el palacio imperial con las salas de los caballeros, la sala de audiencias y el dormitorio del emperador, la sala del tesoro con una réplica de la corona de San Wenceslao, la torre Mariana y la capilla de Santa Catalina. Precio: 300 CZK (unos 12 €) para adultos, 240 CZK reducida (mayores de 65, jóvenes de 18 a 24) y 90 CZK para niños de 6 a 17. Se compra en taquilla sin reserva, aunque en temporada alta hay que esperar turno.
- Circuito 2, «Capillas del castillo» (unos 100 minutos): añade la iglesia de la Virgen con sus pinturas murales apocalípticas y, sobre todo, la capilla de la Santa Cruz de la Gran Torre, con las paredes cubiertas de pan de oro, 4.000 piedras semipreciosas y las 129 tablas de santos de Maestro Teodorico (1365), la mayor colección de pintura gótica sobre tabla de Europa en su lugar original. Precio: 640 CZK para adultos, 510 reducida y 190 para niños. Solo abre de mayo a octubre, con grupos muy pequeños para proteger el microclima, y hay que reservar con semanas de antelación en la web oficial.
También se puede recorrer el patio y los miradores con audioguía sin entrar en los interiores (tarifa reducida), y hay circuitos exclusivos de pago elevado. Horarios: de mayo a septiembre, de martes a domingo de 9:00 a 17:30 aproximadamente; en octubre hasta las 16:30, de noviembre a marzo solo fines de semana (de 10:00 a 15:00) y cerrado los lunes y del 21 al 25 de diciembre. Consulta calendario, precios y reservas en hrad-karlstejn.cz.
Cómo llegar desde Praga
En tren: los trenes regionales de ČD salen de la estación central Hlavní nádraží (también paran en Praha-Smíchov) cada 30 minutos en dirección Beroun y llegan a la estación de Karlštejn en 35 - 45 minutos, por unas 70 CZK ida (menos de 3 €) con billete comprado en máquina o en la app Můj vlak; el billete integrado PID también sirve. Desde la estación, se cruza el río Berounka por el puente y se sube por la calle del pueblo, entre tiendas de recuerdos y restaurantes, en 25 - 35 minutos de cuesta (hay carruajes y un servicio de minibús en temporada). En coche son 40 minutos por la D5 y el aparcamiento está abajo, en el pueblo.
Consejos
- Lleva calzado cómodo: la subida es constante y empinada, y el castillo tiene muchas escaleras.
- Reserva el circuito 2 en cuanto sepas la fecha; si no hay plazas, el circuito 1 sigue mereciendo la pena por el emplazamiento y las vistas, pero prepárate para una visita más «de palacio» que de capilla.
- Las mejores fotos del castillo se hacen desde el camino que sube y desde el mirador de la ladera opuesta (señalizado desde el pueblo).
- Evita los fines de semana de verano y los puentes checos: es el castillo más visitado del país fuera de Praga.
- Puede combinarse en un día con las cuevas de Koněprusy (a 10 km, autobús o taxi) o con un paseo por el valle del Berounka.
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