Conjunto histórico
Visitar Vyšehrad
Vyšehrad, la segunda fortaleza de Praga, se alza sobre una roca junto al Moldava al sur del centro: la rotonda románica más antigua de la ciudad, la basílica neogótica de San Pedro y San Pablo, el cementerio donde descansan Dvořák, Smetana y Mucha, y murallas con vistas y casi sin turistas.

Si el Castillo de Praga es el poder, Vyšehrad («el castillo alto») es el mito. Según las leyendas que Smetana convirtió en música en Mi patria, aquí reinó la princesa Libuše, que profetizó la gloria de Praga, y aquí nació la dinastía de los Přemyslidas. Lo que hoy se visita es una fortaleza barroca con restos románicos y góticos convertida en parque, con murallas sobre el río, un cementerio nacional y unas vistas que rivalizan con las de Petřín. Y, a diferencia del centro, se puede pasear en silencio.
Historia
La fortaleza se fundó en el siglo X y durante el reinado de Vratislao II (1061-1092), que se trasladó aquí desde el Castillo de Praga, fue la residencia real, con la basílica de San Pedro y San Pablo y la rotonda de San Martín. Carlos IV, que la incluyó en su Ruta Real de coronación, reconstruyó las murallas y el palacio, pero los husitas la arrasaron en 1420 y quedó en ruinas. En el siglo XVII los Habsburgo la convirtieron en una fortaleza barroca con bastiones de ladrillo y casamatas, y en el XIX, con el renacimiento nacional, se transformó en símbolo patriótico: la basílica se reconstruyó en neogótico y el cementerio parroquial pasó a ser el panteón de las glorias checas.
Qué ver
- La basílica de San Pedro y San Pablo, con sus dos torres neogóticas de 58 metros visibles desde media ciudad, interior art nouveau pintado por completo y un panel gótico de la Virgen de las Lluvias. Entrada de pago modesta.
- El cementerio de Vyšehrad (Vyšehradský hřbitov), con las tumbas de más de 600 personalidades: Dvořák, Smetana, Mucha, Čapek, el pintor Mikoláš Aleš y la soprano Ema Destinnová, y el mausoleo colectivo Slavín con sus arcadas. Es gratuito y uno de los cementerios más bellos de Europa.
- La rotonda de San Martín, del siglo XI, el edificio románico más antiguo de Praga que sigue en pie (interior visitable solo en misas y ocasiones especiales).
- Las murallas y bastiones, con un paseo perimetral que ofrece vistas del Moldava, el Castillo de Praga, Petřín y la Casa Danzante; los mejores miradores están en el lado del río, sobre el túnel de Vyšehrad.
- Las casamatas (kasematy) y la sala Gorlice, un sistema de galerías subterráneas de un kilómetro bajo las murallas donde se guardan seis estatuas originales del Puente de Carlos; se visitan con guía (entrada de pago).
- La puerta de Leopoldo y la puerta de Tábor, barrocas, las estatuas de las figuras míticas (Libuše y Přemysl, entre otras) de Myslbek en el parque, y el sótano gótico con la exposición sobre la historia del lugar.
- Fuera del recinto, al pie de la colina, las villas cubistas de Josef Chochol (Libušina 3, Rašínovo nábřeží 6-10), para los aficionados a la arquitectura.
Horarios, precios y consejos
El recinto es un parque público de acceso libre todo el año. Los espacios de pago (basílica, casamatas, sótano gótico, exposiciones) abren en general de 10:00 a 18:00, con precios de entre 60 y 150 CZK por espacio que conviene consultar en praha-vysehrad.cz (en 2026 el sótano gótico ha estado cerrado por renovación de la exposición). El centro de información está en V Pevnosti 159/5b. Reserva una mañana o, mejor, una tarde de buen tiempo: hay cervecería con terraza junto a la puerta de Leopoldo, césped para tumbarse y el atardecer sobre el río es magnífico. Desde Vyšehrad se puede bajar al muelle Rašínovo nábřeží y volver al centro paseando junto al agua hasta la Casa Danzante (20 minutos).
Cómo llegar
Metro C Vyšehrad y 10 minutos a pie (cuesta suave) por la puerta de Tábor; tranvías 2, 3, 7, 17 y 21 hasta Výtoň y subida por las escaleras del muro (empinada, 10 minutos). En barco, los cruceros largos llegan hasta su pie.
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