Barrio
La isla de Kampa y el Muro de Lennon
Bajo el Puente de Carlos, la isla de Kampa es el rincón más apacible de Malá Strana: un parque junto al río, el canal Čertovka con su molino, el museo Kampa y, a dos pasos, el Muro de Lennon, la pared pintada que se convirtió en símbolo de libertad en los años 80.

La isla de Kampa no parece una isla: la separa de Malá Strana solo el Čertovka («canal del Diablo»), un brazo del Moldava de pocos metros de ancho que movía los molinos del barrio. Por eso la llaman la «Venecia de Praga». Se accede bajando las escaleras del Puente de Carlos, junto a la estatua de Bruncvík, o desde la calle Újezd, y es el sitio perfecto para escapar de las multitudes sin alejarse de ellas.
Qué ver en Kampa
La parte norte, junto al puente, es una pequeña plaza empedrada (Na Kampě) rodeada de casas barrocas de colores, con terrazas y un mercado de cerámica los fines de semana. A su lado gira todavía la rueda del Gran Molino del Prior (Velkopřevorský mlýn), restaurada en 2007, y desde el puentecillo sobre el Čertovka se tiene una de las fotos más bonitas de Praga. Hacia el sur se extiende el parque de Kampa, un gran prado con castaños a orillas del río, en el que los praguenses leen, hacen picnic y miran pasar los cisnes y los barcos, con el Puente de Carlos y el Teatro Nacional de fondo. En el extremo sur, en los antiguos molinos de Sova, está el Museo Kampa de arte moderno centroeuropeo (Kupka, Gutfreund), fácil de reconocer por los bebés gigantes de David Černý que gatean por la explanada y por la silla amarilla enorme sobre el agua.
En la isla y sus alrededores hay varios rincones curiosos: la fila de candados de los enamorados en la verja del puentecillo del Čertovka, las marcas de las inundaciones de 2002 en los muros (el agua llegó a casi tres metros) y, cruzando a Malá Strana por la calle Hroznová, la plaza del Gran Priorato de los Caballeros de Malta.
El Muro de Lennon
En esa plaza, Velkopřevorské náměstí, está el Muro de Lennon (Lennonova zeď), la tapia del jardín del Gran Priorato de Malta. Tras el asesinato de John Lennon en diciembre de 1980, alguien pintó en ella su retrato y unas letras de canciones, y en pocos meses se llenó de mensajes de paz y de protesta contra el régimen comunista. La policía la encalaba una y otra vez y los jóvenes la volvían a pintar: en 1988 las concentraciones ante el muro acabaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Tras la Revolución de Terciopelo quedó como símbolo de libertad y los dueños, la Orden de Malta, lo han mantenido abierto a las pintadas. En 2019 se restauró por completo con obras de 30 artistas y hoy es un lienzo cambiante, lleno de retratos de Lennon, versos de los Beatles, mensajes de apoyo a Ucrania y firmas de turistas (se permite pintar, pero no con espráis sobre las obras de los artistas). Está en la calle, sin horario ni entrada, y a cualquier hora hay gente haciéndose fotos.
Consejos para la visita
- Ven a primera hora de la mañana si quieres fotografiar el Čertovka y el muro sin gente; al atardecer el parque es el mejor lugar para ver el Puente de Carlos iluminarse.
- En el parque y en Na Kampě hay cafés y restaurantes con terraza más tranquilos y algo más baratos que los del puente.
- Desde el extremo sur de Kampa se cruza a la isla de Střelecký ostrov por el puente de la Legión; desde su punta norte hay otra vista espectacular del puente y el castillo.
- Combínala con la subida a Petřín: la calle Újezd, al sur del parque, lleva a la estación inferior del funicular y al memorial a las víctimas del comunismo.
Cómo llegar
Tranvías 12, 15, 20, 22 y 23 hasta Hellichova o Újezd, o metro A Malostranská y diez minutos a pie. Desde el Puente de Carlos, las escaleras de la orilla izquierda bajan directamente a Na Kampě.
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