La moneda de Praga: la corona checa, el cambio y cómo pagar
Chequia está en la Unión Europea pero no en el euro: se paga en coronas checas (CZK). Te explicamos cuánto vale, dónde cambiar sin que te engañen, por qué debes evitar las casas de cambio del centro y cómo usar la tarjeta sin comisiones.
La moneda oficial es la corona checa (koruna česká, abreviada Kč o, internacionalmente, CZK). Aunque la República Checa pertenece a la Unión Europea desde 2004, no ha adoptado el euro y no hay fecha prevista para hacerlo. En 2026 el cambio se mueve en torno a 24 - 25 coronas por euro; para calcular rápido, divide entre 25 (o piensa que 100 CZK son unos 4 €).
Billetes y monedas
Circulan billetes de 100, 200, 500, 1.000, 2.000 y 5.000 coronas y monedas de 1, 2, 5, 10, 20 y 50 coronas. Las fracciones (haléře) ya no existen en metálico, así que los precios se redondean. Los billetes de 2.000 y 5.000 son incómodos en tiendas pequeñas; pide billetes de 100 y 200 si cambias dinero.
Pagar con tarjeta
Praga es una ciudad muy «sin efectivo»: la tarjeta y el pago con móvil se aceptan en prácticamente todos los restaurantes, tiendas, museos, máquinas de billetes de transporte y hasta en los puestos de los mercadillos navideños. Puedes pasar el viaje entero sin tocar una corona en metálico. Dos consejos importantes:
- Cuando el datáfono te pregunte si quieres pagar en euros o en coronas, elige siempre coronas (CZK). La «conversión dinámica» en euros aplica un cambio muy desfavorable (entre un 5 % y un 10 % peor).
- Consulta las comisiones de tu banco por pago en divisa extranjera. Muchas entidades españolas cobran entre un 1 % y un 3 %; las tarjetas de neobancos y fintech suelen cambiar al tipo real sin recargo.
Sacar dinero en cajeros
Si necesitas efectivo, usa los cajeros de bancos checos (Česká spořitelna, ČSOB, Komerční banka, Moneta, Raiffeisenbank, UniCredit) y rechaza de nuevo la conversión a euros que te ofrecen en pantalla. Evita los cajeros de Euronet, muy abundantes en el centro y en el aeropuerto, porque aplican comisiones y un tipo de cambio muy malos.
Casas de cambio: cuáles evitar
Las casas de cambio del centro histórico son famosas por sus trampas: anuncian un cambio estupendo en grandes números que en realidad es el de venta, no el de compra, o cobran comisiones ocultas. En la zona de la plaza de Wenceslao, Karlova y alrededores del Reloj Astronómico ha habido casos de turistas que recibieron la mitad de lo que valía su dinero. Nunca cambies en la calle con particulares: es una estafa clásica en la que te dan billetes de otra moneda sin valor.
Si aun así prefieres cambiar en efectivo, elige una casa de cambio con buena reputación y sin comisión (tipo eXchange en Kaprova 15 o Alfa Prague en Václavské náměstí), comprueba el tipo de compra de euros antes de entregar el dinero y pide un recibo. Desde 2019 la ley checa te permite anular una operación de cambio en las tres horas siguientes si te sientes engañado, siempre que la cantidad no supere los 1.000 €.
Propinas
Es costumbre redondear o dejar en torno a un 10 % en restaurantes si el servicio ha sido bueno. Lo habitual es decirle al camarero la cantidad total que quieres pagar al entregarle la tarjeta o el efectivo, en lugar de dejar monedas en la mesa. En los taxis se redondea y en los hoteles no es obligatorio.
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