Plaza
La plaza de Wenceslao
Más bulevar que plaza, la plaza de Wenceslao es el centro comercial y político de la Praga moderna: 750 metros presididos por el Museo Nacional y la estatua de San Wenceslao, donde se proclamó la independencia en 1918, se inmoló Jan Palach en 1969 y nació la Revolución de Terciopelo en 1989.
La plaza de Wenceslao (Václavské náměstí) es el eje de la Ciudad Nueva y el escenario de la historia checa de los dos últimos siglos. Con 750 metros de largo y 60 de ancho, es en realidad una gran avenida en cuesta flanqueada de hoteles, grandes almacenes, pasajes comerciales, cines y restaurantes, que sube desde la frontera con la Ciudad Vieja (Můstek) hasta la fachada neorrenacentista del Museo Nacional.
Del mercado de caballos a la plaza de la nación
Carlos IV la trazó en 1348 como mercado de caballos (Koňský trh) de su Ciudad Nueva, y así se llamó durante cinco siglos. En 1848, en plena oleada nacionalista, se rebautizó en honor a San Wenceslao, el duque y patrón de Bohemia. Desde entonces ha sido el lugar de todas las grandes citas: la proclamación de la independencia de Checoslovaquia el 28 de octubre de 1918; las manifestaciones contra la invasión nazi; en agosto de 1968, los tanques soviéticos disparando contra la fachada del museo (los impactos, rellenos con piedra más clara, aún se distinguen); en enero de 1969, la inmolación del estudiante Jan Palach en protesta por la ocupación; y en noviembre de 1989, las concentraciones de cientos de miles de personas haciendo sonar las llaves que, con Václav Havel y Alexander Dubček en el balcón del número 36 (edificio Melantrich), derribaron el régimen comunista en la Revolución de Terciopelo.
Qué ver en la plaza
- La estatua ecuestre de San Wenceslao, de Josef Václav Myslbek (1912), rodeada de los patronos checos, en la parte alta: el punto de encuentro clásico de los praguenses («bajo la cola del caballo»).
- Delante de ella, a ras de suelo, el memorial a las víctimas del comunismo, con las fotos de Jan Palach y Jan Zajíc y una cruz de bronce ondulada en el pavimento, en el lugar donde cayó Palach.
- El Museo Nacional, cerrando la plaza por arriba, y a su lado la antigua Asamblea Federal (hoy parte del museo) y la Ópera Estatal.
- El Hotel Europa (número 25), la fachada art nouveau más bonita de la plaza (en rehabilitación durante años), y el palacio Lucerna, con sus pasajes, el café y el caballo colgado boca abajo de David Černý.
- El edificio Melantrich y el balcón de 1989, la casa Wiehl con esgrafiados de Mucha y Aleš, y los pasajes comerciales (pasáže) que conectan la plaza con las calles paralelas.
- En la parte baja, el cruce con la Na Příkopě, la calle comercial de lujo que lleva a la Torre de la Pólvora y la Casa Municipal, y el acceso al metro de Můstek.
Consejos
- La plaza se reformó en 2024 - 2025 en su tramo inferior, con nuevos árboles, más espacio peatonal y el regreso del tranvía al tramo superior; el ambiente ha mejorado, pero sigue siendo ruidosa de noche y con casinos, clubs y casas de cambio poco recomendables. No cambies dinero aquí.
- Los puestos de salchichas (párek v rohlíku, klobása) de la plaza son una institución para un tentempié rápido.
- Los grandes almacenes y las tiendas abren hasta las 20:00 o 21:00, también en domingo.
- En Navidad hay un mercadillo en la parte baja, más pequeño que el de la Plaza de la Ciudad Vieja.
Cómo llegar
Tiene estación de metro en cada extremo: Můstek (líneas A y B) abajo y Muzeum (líneas A y C) arriba. Tranvías 3, 9, 14 y 24 por el tramo inferior y 22 por Muzeum. Desde la Plaza de la Ciudad Vieja, 7 minutos a pie por la calle Melantrichova.
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