Qué ropa llevar en un viaje a Praga
Praga se recorre a pie sobre adoquines y con un clima que cambia mucho según la estación. Zapato cómodo siempre, capas en primavera y otoño, abrigo serio en invierno y algo para la lluvia en verano: te damos la lista por épocas.
La regla número uno en Praga es el calzado cómodo: vas a caminar mucho, casi todo el centro es adoquinado y hay cuestas importantes para subir al Castillo de Praga, a Petřín o a Vyšehrad. Los tacones y las suelas finas son una mala idea en cualquier época. A partir de ahí, la maleta depende del mes.
Primavera y otoño
Son estaciones de contrastes: una mañana fresca de 8 °C puede acabar en una tarde de 20 °C, o al revés. Lo mejor es vestir por capas: camiseta, jersey o forro polar y una chaqueta ligera impermeable o cortavientos. Un paraguas plegable o un chubasquero compacto te salvarán de los chaparrones de abril y de las lloviznas de octubre. Por la noche, sobre todo en marzo y en noviembre, hace falta abrigo de entretiempo y bufanda.
Verano
Ropa ligera y transpirable para el día, pero no olvides una chaqueta fina o una sudadera para las noches, que refrescan, ni un chubasquero para las tormentas de tarde. Gorra o sombrero y crema solar son útiles para las horas de paseo por el Puente de Carlos o los jardines. Si piensas entrar en iglesias como San Vito o Týn, lleva algo para cubrir los hombros por respeto, aunque no sea tan estricto como en Italia.
Invierno
Aquí no hay medias tintas: temperaturas bajo cero, viento y humedad. Necesitarás un abrigo de invierno de verdad (plumas o lana gruesa), gorro, guantes, bufanda, ropa térmica interior y calcetines gruesos. El calzado debe ser cerrado, con suela antideslizante y, a ser posible, impermeable, porque los adoquines helados o con nieve medio derretida son traicioneros. Dentro de museos, restaurantes y tranvías la calefacción es alta, así que las capas que se puedan quitar fácilmente son tus aliadas.
Otros consejos
- Una mochila pequeña o bolso cruzado, bien cerrado, para el día: en el centro hay carteristas, como en cualquier gran ciudad turística.
- Si vas a un concierto de música clásica en el Rudolfinum, la Casa Municipal o la Ópera Estatal, los checos suelen vestir con cierta elegancia, aunque no es obligatorio.
- Para la cerveza y los restaurantes, ropa informal: nadie te mirará raro por ir con vaqueros.
- Un adaptador de enchufe no es necesario si vienes de España (mismo tipo de clavija), como te explicamos en el artículo sobre enchufes e idioma.
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