Puente
El Magere Brug, el Puente Flaco
El puente levadizo de madera blanca sobre el Amstel es el más famoso de los 1.500 puentes de Ámsterdam. De día lo cruzan las bicicletas y de noche se ilumina con 1.200 bombillas: la foto más romántica de la ciudad y el escenario de películas como Diamantes para la eternidad.

Cuenta la leyenda que dos hermanas apellidadas Mager (que significa «flaco» en neerlandés) vivían en orillas opuestas del Amstel y mandaron construir un puente para poder visitarse; como no tenían mucho dinero, salió estrecho. La explicación más probable es más sosa: el primer puente de 1691 era tan angosto que dos personas apenas podían cruzarse, y se quedó con el nombre de «puente flaco». El actual es una reconstrucción de 1934 en madera, repintada de blanco y siguiendo el diseño tradicional de doble balancín, el mismo que aparece en los cuadros del siglo XVII.
Cómo funciona
Es un puente levadizo de doble hoja (dubbele ophaalbrug): cada mitad se levanta con un balancín de madera y contrapesos, y hasta 1994 lo accionaba a mano un puentero. Hoy se abre con un mecanismo eléctrico controlado a distancia varias veces al día para dejar pasar los barcos por el Amstel, y verlo levantarse sigue siendo un pequeño espectáculo. Solo pueden cruzarlo peatones y bicicletas.
Qué ver desde el puente
Desde el centro del puente tienes el Amstel en los dos sentidos: hacia el norte, el teatro Carré (1887), el antiguo circo convertido en teatro de musicales, y el Hotel Amstel; hacia el sur, los puentes y las casas flotantes que llevan hasta el Amstelsluizen, las esclusas de 1674 que todavía regulan el nivel de los canales y que se cierran de noche para renovar el agua. Al anochecer se encienden las 1.200 bombillas que recorren toda su estructura, y de eso vive la fama del puente: es el preferido de parejas y fotógrafos, y el que aparece en los anuncios y las películas (James Bond pasó bajo él en Diamantes para la eternidad, 1971).
Recomendaciones
Ven a la hora azul, justo después del atardecer, cuando el cielo todavía tiene luz y las bombillas ya están encendidas: las mejores fotos se hacen desde el muelle del lado oeste (Amstel 100 aproximadamente) o desde un barco. Si tienes tiempo, sigue el Amstel hacia el sur hasta la Amstelsluizen y el barrio del Weesperzijde, mucho más tranquilo que el centro, o cruza al este hacia el Hermitage (hoy H'ART Museum) y el jardín botánico Hortus Botanicus. Rembrandtplein está a cinco minutos y el barrio judío con la Casa de Rembrandt, a diez.
Cómo llegar
Une la Kerkstraat con la Nieuwe Kerkstraat sobre el Amstel. Tranvía 4 y 14 (parada Rembrandtplein) y 5 minutos a pie por la Amstelstraat; metro 51, 53 y 54 (Waterlooplein) y 8 minutos. Los paseos en barco por los canales pasan por debajo.
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