Edificio de interés
Visitar el Palacio Real de Ámsterdam
El gran edificio de piedra de la plaza Dam se construyó como ayuntamiento en 1655 para mostrar al mundo el poder de Ámsterdam, y desde Luis Bonaparte es palacio real. Su Sala de los Ciudadanos, con el universo en el suelo de mármol, es uno de los interiores más impresionantes de Europa.

Cuando Ámsterdam era la ciudad más rica del mundo, sus regentes decidieron construir un ayuntamiento a la altura: Jacob van Campen lo diseñó en estilo clasicista, con piedra arenisca traída de Alemania (un lujo en un país sin canteras) y sobre 13.659 pilotes de madera. Se inauguró en 1655 y el poeta Vondel lo llamó «la octava maravilla del mundo». En 1808 Luis Bonaparte, hermano de Napoleón y rey de Holanda, lo convirtió en palacio y lo amuebló en estilo Imperio; esa colección de muebles franceses es hoy una de las mejores que existen. Desde 1936 pertenece al Estado y el rey lo usa para recepciones, bodas y la ceremonia de abdicación y toma de posesión.
Qué ver
- La Sala de los Ciudadanos (Burgerzaal): una nave de 30 metros de altura de mármol blanco, con dos hemisferios y una carta del cielo incrustados en el suelo que colocan a Ámsterdam en el centro del universo. Las esculturas de Artus Quellinus representan los planetas y los elementos.
- Las galerías con los tribunales y oficinas del antiguo ayuntamiento, decoradas con esculturas alegóricas que explicaban su función (Justicia, Quiebras, Tesoro, con su decoración de monedas y sacos).
- El Tribunal (Vierschaar), la sala de mármol donde se dictaban las sentencias de muerte, con relieves de la justicia de Salomón.
- Pinturas de los alumnos de Rembrandt (Ferdinand Bol, Govert Flinck) y del propio Rembrandt, cuya Conjura de Claudio Civilis fue rechazada y hoy está en Estocolmo.
- El mobiliario Imperio de Luis Bonaparte, con arañas, relojes y camas de gala, y el balcón desde el que la familia real saluda en las grandes ocasiones.
Un poco de historia
Aquí se decidía todo lo que ocurría en el comercio mundial del siglo XVII: la Bolsa estaba al lado y el banco de la ciudad en el sótano. La estatua de Atlas con el globo del tímpano trasero y la figura de la Paz en el delantero resumen el programa: Ámsterdam, centro del mundo gracias a la paz y el comercio. En 2013 se celebró aquí la toma de posesión de Guillermo Alejandro, y la ciudad se llenó de naranja.
Recomendaciones para la visita
El palacio cierra varias semanas al año por actos oficiales; el calendario de apertura está en la web y conviene consultarlo antes de ir. La entrada incluye una audioguía en varios idiomas (español incluido) y la visita dura una hora larga. No hay cola de importancia, pero se puede reservar online. Es accesible con ascensor. Combínalo con la Nieuwe Kerk, pegada al palacio, y con un café en la terraza de De Bijenkorf, enfrente.
Cómo llegar
Está en la plaza Dam. Tranvías 2, 12, 13 y 17 (parada Dam / Paleisstraat), 4, 14 y 24 (Dam); metro 52 (Rokin). A 10 minutos a pie de la Estación Central.
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