La ropa adecuada para llevar en tu viaje a Ámsterdam
Capas, un buen cortavientos impermeable y calzado cómodo que aguante los adoquines mojados. Con estas tres cosas tienes resuelta la maleta para Ámsterdam en cualquier época del año; aquí te damos los detalles por estación.
En Ámsterdam el tiempo cambia varias veces al día y el viento del mar del Norte hace que la temperatura real se sienta varios grados por debajo de lo que marca el termómetro. La clave es vestirse por capas y llevar siempre algo impermeable, sea la estación que sea.
Lo imprescindible en cualquier época
- Chaqueta cortavientos impermeable con capucha. Más útil que el paraguas, que con el viento de los canales dura poco.
- Calzado cómodo y que no cale. Vas a caminar mucho sobre adoquines y es fácil pisar charcos. Unas zapatillas con suela de goma o unas botas ligeras son la mejor opción.
- Una bufanda o pañuelo fino, incluso en verano, para las noches en el agua o en bicicleta.
- Mochila pequeña con funda de lluvia para llevar la cámara y una botella de agua.
Primavera y otoño
Camisetas, un jersey fino o forro polar, la chaqueta impermeable y pantalones largos. En marzo y noviembre añade gorro y guantes ligeros: pasear por el Vondelpark o subir a un barco por los canales con viento puede ser muy frío.
Verano
Ropa ligera de día, pero no te fíes: una tarde de 24 grados puede acabar en una noche de 14. Lleva una chaqueta fina para las terrazas de Leidseplein o del Jordaan por la noche. Las gafas de sol y la crema solar son útiles, sobre todo si alquilas bicicleta, y un bañador por si te animas con las playas urbanas o un chapuzón en el IJ.
Invierno
Abrigo de verdad, preferiblemente impermeable y cortavientos, ropa térmica debajo, gorro, guantes y bufanda. Las temperaturas no son extremas, pero la humedad cala. Si vas a patinar en la pista del Museumplein o a ver el Festival de la Luz desde un barco, agradecerás cada capa.
Etiqueta y vestimenta
Ámsterdam es una ciudad muy informal. No hay código de vestir en restaurantes ni en el Concertgebouw, y nadie va de etiqueta a cenar. En las iglesias que se visitan como museos, como la Oude Kerk o la Nieuwe Kerk, tampoco hay normas de vestimenta estrictas, aunque conviene ir con respeto. Lo único que llama la atención es el calzado poco práctico: tacones y adoquines no se llevan bien.
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