Moverse en bicicleta por Ámsterdam: normas y alquiler
En Ámsterdam hay más bicicletas que habitantes y pedalear es la forma más auténtica de conocer la ciudad. Te explicamos dónde alquilar una, cuánto cuesta, las normas de circulación que debes conocer y los errores que delatan al turista.
Ámsterdam es la capital mundial de la bicicleta: se calcula que hay cerca de 900.000 bicis para unos 930.000 habitantes y más de 500 kilómetros de carriles bici. Alquilar una durante uno o dos días es una experiencia muy recomendable, siempre que respetes las reglas no escritas de una ciudad en la que el ciclista local va rápido y no perdona.
Dónde alquilar y cuánto cuesta
Hay decenas de empresas de alquiler. Las más conocidas son MacBike (varias tiendas, entre ellas junto a la Estación Central y en Waterlooplein), Black Bikes, Yellow Bike y A-Bike, además de muchos hoteles que ofrecen bicis a sus huéspedes. Los precios orientativos son de 12-18 € por 24 horas para una bici clásica con freno de contrapedal, algo más por una con marchas o frenos de mano, y 25-35 € para eléctricas. Te pedirán un documento de identidad y una fianza o una tarjeta de crédito. Pide una bicicleta con frenos de mano si no estás acostumbrado al freno de pedal: la mayoría de los accidentes de turistas vienen de ahí.
Normas básicas de circulación
- Circula siempre por el carril bici (rojizo) cuando lo haya, y por la derecha.
- Respeta los semáforos para bicicletas y señaliza los giros con el brazo.
- De noche son obligatorias las luces delantera (blanca) y trasera (roja); la multa ronda los 60 €.
- No uses el móvil mientras pedaleas: está prohibido y se multa.
- Los tranvías tienen siempre prioridad y sus raíles son una trampa: crúzalos en perpendicular.
- Aparca solo en los soportes y aparcamientos habilitados. Las bicis mal aparcadas en el centro se retiran al depósito y recuperarlas cuesta tiempo y dinero.
- Usa siempre los dos candados: el de rueda y el de cadena, atado a algo fijo. El robo de bicis es el delito más común de la ciudad.
El casco no es obligatorio y casi nadie lo usa, pero nada te impide pedirlo en el alquiler.
Dónde pedalear
El Vondelpark es el sitio perfecto para coger confianza antes de lanzarte a los canales. Desde allí puedes seguir hacia el Museumplein y De Pijp, o rodear el cinturón de canales por la Prinsengracht hasta el Jordaan. Una ruta muy agradable es cruzar en ferry gratuito al norte desde la Estación Central y pedalear hasta el pueblo de Durgerdam o por los diques del Waterland. Evita el Barrio Rojo y la Kalverstraat: son peatonales o están tan llenos que la bici es un estorbo.
Consejos para no parecer un turista
No te pares de golpe en mitad del carril para mirar el mapa, no circules en paralelo ocupando todo el ancho, no pedalees por las aceras y no lleves bolsas colgando del manillar. Y recuerda que en Ámsterdam el peatón no tiene prioridad en el carril bici: si pisas uno sin mirar, oirás el timbre al instante.
Bicis compartidas y alternativas
No hay un sistema público de bicicletas al estilo del Bicing de Barcelona; las OV-fiets de los ferrocarriles exigen una cuenta neerlandesa. Si no te ves pedaleando, el transporte público de GVB es excelente y el centro se recorre perfectamente a pie.
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