Plaza
La Plaza de la Ciudad Vieja
La Plaza de la Ciudad Vieja (Staroměstské náměstí) es el corazón de Praga desde el siglo X: el Reloj Astronómico, las torres de la iglesia de Týn, San Nicolás, el monumento a Jan Hus y casas de todos los estilos rodean un espacio que ha visto mercados, coronaciones, ejecuciones y revoluciones.

Todos los caminos de Staré Město llevan a la Plaza de la Ciudad Vieja (Staroměstské náměstí), nueve mil metros cuadrados de adoquines rodeados de fachadas góticas, renacentistas, barrocas y rococó. Es la plaza más antigua y más importante de Praga, el lugar donde la ciudad se reúne para celebrar y protestar, y la primera parada obligada de cualquier visita.
Un poco de historia
Nació como mercado en el cruce de las rutas comerciales que convergían en el vado del Moldava, ya en el siglo X, y durante siglos fue el centro político y económico de la Ciudad Vieja, con su ayuntamiento desde 1338. Fue también escenario de su historia más dramática: en 1621, tras la derrota de la Montaña Blanca, aquí fueron ejecutados 27 nobles protestantes, recordados con 27 cruces blancas en el pavimento junto al ayuntamiento; en 1915 se inauguró el monumento a Jan Hus en el quinto centenario de su muerte en la hoguera; en febrero de 1948 el líder comunista Klement Gottwald proclamó desde el balcón del palacio Kinský la toma del poder; y en mayo de 1945, en los últimos días de la guerra, los combates destruyeron el ala neogótica del ayuntamiento, cuyo solar vacío todavía se ve en el lado norte.
Qué ver en la plaza
- El Ayuntamiento de la Ciudad Vieja con el Reloj Astronómico en su torre, al que dedicamos un artículo aparte. Cada hora en punto los apóstoles desfilan ante una multitud.
- La iglesia de Týn, con sus dos torres góticas asimétricas de 80 metros asomando sobre las casas del lado este, que la esconden casi por completo.
- La iglesia de San Nicolás de la Ciudad Vieja, barroca, blanca y luminosa, en la esquina noroeste, junto al arranque de la calle Pařížská.
- El monumento a Jan Hus, obra modernista de Ladislav Šaloun, en el centro de la plaza, con el reformador rodeado de husitas y exiliados.
- El palacio Kinský, rococó, de fachada rosa y blanca, hoy sede de la Galería Nacional; Kafka estudió en el instituto que ocupaba su parte trasera y su padre tuvo aquí una tienda.
- La casa de la Campana de Piedra, gótica del siglo XIV, con la fachada recuperada bajo el revoco barroco en los años 80, y la casa Štorch, con la pintura de San Wenceslao a caballo.
- El meridiano de Praga, una línea de latón en el pavimento donde estuvo la columna mariana derribada en 1918 (y reconstruida, no sin polémica, en 2020).
La plaza a lo largo del año
En Navidad (desde finales de noviembre hasta principios de enero) y en Semana Santa la plaza acoge los mercadillos más famosos de Chequia, con un gran árbol, casetas de madera, vino caliente, salchichas y trdelník. El resto del año es un continuo de terrazas, músicos callejeros, carruajes de caballos y guías con paraguas. Los restaurantes que dan a la plaza son, sin excepción, caros y turísticos: tómate algo por las vistas, pero come en otra parte.
Recomendaciones
- Ven a las 7 u 8 de la mañana: tendrás la plaza casi vacía y una luz preciosa sobre Týn. Y vuelve de noche, cuando se iluminan las torres.
- Las mejores vistas de conjunto están en la torre del ayuntamiento (ascensor) y, gratis, desde la terraza del hotel U Prince o el café de la Galería Nacional en el palacio Kinský (consumición).
- Vigila la cartera entre la multitud del reloj y no cambies dinero en las casas de cambio de los alrededores.
- De la plaza salen la calle Celetná hacia la Torre de la Pólvora, la Karlova hacia el Puente de Carlos y la Pařížská hacia el Barrio Judío: es el mejor punto de partida para explorar la Ciudad Vieja.
Cómo llegar
Metro A Staroměstská (5 minutos a pie por la calle Kaprova) o Můstek (líneas A y B, 7 minutos por Melantrichova); tranvías 2, 17 y 18 hasta Staroměstská. Desde el Puente de Carlos, 10 minutos por la calle Karlova.
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