Calle
La calle Pařížská
La calle Pařížská es la avenida más elegante de Praga: un bulevar art nouveau de 1900 que une la Plaza de la Ciudad Vieja con el Moldava atravesando el Barrio Judío, con las boutiques de lujo bajo fachadas de palacete y el metrónomo de Letná cerrando la perspectiva.

La calle Pařížská («calle de París», Pařížská ulice) es el resultado más visible del gran derribo del gueto judío a finales del siglo XIX. Donde había callejuelas insalubres, el ayuntamiento abrió en 1901 un bulevar de inspiración parisina, ancho y arbolado, y lo flanqueó de edificios de viviendas de lujo en los estilos de moda, el historicismo y el art nouveau. Hoy es la calle comercial más cara de la República Checa y una de las más bonitas para pasear con la cabeza levantada.
Un museo de fachadas
Casi todos los edificios se levantaron entre 1900 y 1910 y cada uno compite con el vecino en torrecillas, balcones, esculturas, mosaicos y rejas de hierro forjado. Fíjate en el número 1, con la cúpula en la esquina con la Plaza de la Ciudad Vieja, en el palacete neobarroco del número 7, en el número 15 con sus figuras de atlantes, en el 17, donde el Hotel Paříž original de Josefov (no confundir con el de la calle U Obecního domu) y en el remate de la calle sobre el puente Čechův most, con sus farolas art nouveau y las estatuas de las genios portadoras de antorchas. Al fondo, en lo alto de la colina de Letná, el metrónomo gigante ocupa el lugar donde estuvo la estatua de Stalin hasta 1962.
Las tiendas de lujo
Desde la década de 1990 la calle se ha convertido en la milla de oro praguense: Louis Vuitton, Dior, Prada, Hermès, Cartier, Rolex, Bulgari, Gucci y otras firmas ocupan las plantas bajas, con escaparates que atraen tanto a compradores como a curiosos. Entre ellas sobreviven algunos cafés y restaurantes con terraza, bastante caros, y hoteles de cinco estrellas. Para el bolsillo medio es más un paseo que una calle de compras: las joyerías de granate checo (český granát) y las tiendas de cristal de Bohemia de calidad están en las calles cercanas, como Široká o Celetná.
Qué hay alrededor
- A ambos lados de la calle se abre el Barrio Judío de Josefov: la Sinagoga Vieja-Nueva y el ayuntamiento judío están a un minuto por la calle Červená, y el Antiguo Cementerio Judío y la sinagoga Pinkas, por Široká.
- En el arranque de la calle, la iglesia de San Nicolás de la Ciudad Vieja y la casa natal de Kafka, en la plaza de Franz Kafka.
- Al final, el puente Čechův cruza a Letná; subiendo las escaleras monumentales se llega al metrónomo y a uno de los mejores miradores de la ciudad.
- En paralelo, la calle 17. listopadu alberga el Museo de Artes Decorativas y el Rudolfinum, la sala de conciertos neorrenacentista de la Filarmónica Checa, con su gran plaza junto al río.
Consejos
- Pasea por ella al atardecer, cuando se encienden los escaparates y las farolas; es cuando la calle luce más.
- Las terrazas de Pařížská son las más caras de Praga: un café puede costar 120 - 150 CZK. Si quieres sentarte, hazlo por el escenario, no por el precio.
- En Navidad la calle se ilumina con un alumbrado especialmente elegante, muy fotogénico.
Cómo llegar
Arranca en la esquina noroeste de la Plaza de la Ciudad Vieja. Metro A Staroměstská (2 minutos) o tranvías 2, 17 y 18 hasta Staroměstská o Právnická fakulta (en su extremo norte).
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