Los mejores barrios para alojarse en Praga
Ciudad Vieja para estar en el centro de todo, Malá Strana para el encanto, Nueva Ciudad para la relación calidad-precio, Vinohrady para vivir como un praguense y Žižkov o Karlín para ahorrar: repasamos las zonas y lo que ofrece cada una.
Praga es compacta y el transporte público funciona de maravilla, así que casi cualquier barrio de los distritos 1, 2, 3 o 7 te deja a menos de 20 minutos de los monumentos. La elección depende de tu presupuesto y de si prefieres dormir entre postales o entre vecinos. Estas son las zonas que recomendamos.
Staré Město (Ciudad Vieja): en el centro de todo
Dormir a dos calles de la Plaza de la Ciudad Vieja, el Reloj Astronómico y el Puente de Carlos significa llegar a todo andando y disfrutar de la ciudad de madrugada, cuando está vacía. A cambio, pagarás los precios más altos de Praga, soportarás ruido de despedidas de soltero en algunas calles (Dlouhá, Karlova) y los restaurantes del entorno son los más turísticos. Ideal para escapadas de dos o tres noches en las que quieres exprimir el tiempo. El Barrio Judío de Josefov, dentro del mismo distrito, es más tranquilo y elegante, con hoteles de lujo junto a la calle Pařížská.
Malá Strana: el encanto barroco
Al pie del Castillo de Praga, con palacios, jardines, callejuelas empedradas y la isla de Kampa a mano, Malá Strana es el barrio más romántico para alojarse. Los hoteles suelen ser boutique, en edificios históricos, con habitaciones pequeñas y precios medio-altos. Las cuestas son considerables y las conexiones se reducen al tranvía 22 y al metro de Malostranská, pero todo el centro queda a 15 minutos a pie cruzando el Puente de Carlos.
Nové Město (Ciudad Nueva): práctica y bien comunicada
El área entre la plaza de Wenceslao, náměstí Republiky y el río concentra grandes hoteles de cadena, apartamentos y hostales, con las tres líneas de metro y la estación central Hlavní nádraží muy cerca. Es la mejor relación entre precio y ubicación, aunque la plaza de Wenceslao en sí es ruidosa de noche; las calles junto al Moldava (hacia la Casa Danzante) o al norte, junto a la Casa Municipal, son más agradables.
Vinohrady: vivir como un local
Nuestro favorito para estancias de más de tres días. Un barrio residencial burgués de finales del siglo XIX, con edificios art nouveau, plazas arboladas (náměstí Míru, Riegrovy sady), cafés de especialidad, cervecerías de barrio y precios de restaurante mucho más bajos que en el centro. El metro A te pone en Můstek en cinco minutos y el tranvía 22 pasa por aquí. Perfecto para familias y para quien busca apartamento.
Žižkov y Karlín: para ahorrar
Žižkov, bajo la torre de televisión, es el barrio bohemio y barato, con más bares por habitante que ningún otro de Europa, hostales y apartamentos económicos; algunas calles son algo descuidadas, pero es seguro. Karlín, al norte, es el barrio de moda: rehabilitado tras las inundaciones de 2002, lleno de oficinas, hoteles nuevos, restaurantes y cafeterías; algo más caro que Žižkov, con metro B (Křižíkova, Florenc) a dos paradas del centro.
Otras opciones
- Holešovice y Letná (Praga 7): junto al parque Letná, con ambiente alternativo, galerías y buena conexión en tranvía; muy bien de precio.
- Smíchov / Anděl (Praga 5): zona comercial moderna con hoteles de cadena a precios contenidos y metro B.
- Hradčany: junto al Castillo y el Loreto, muy tranquilo y silencioso por la noche, pero con pocas opciones y lejos de la vida nocturna.
Consejos prácticos
- Reserva con antelación en Navidad, Semana Santa y de junio a septiembre: los precios se duplican.
- Recuerda que a la factura se suma la tasa de estancia municipal de 50 CZK por persona y noche (mayores de 18).
- Muchos edificios antiguos del centro no tienen ascensor y las escaleras son empinadas; pregunta si viajas con maletas grandes o movilidad reducida.
- Si alquilas apartamento, comprueba que el edificio no esté en una calle de bares: Dlouhá, Michalská y los alrededores de la plaza de Wenceslao son los puntos más ruidosos.
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