Canal
El cinturón de canales (Grachtengordel)
Herengracht, Keizersgracht y Prinsengracht: los tres canales concéntricos del siglo XVII que dieron forma a Ámsterdam y que la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad. Pasear por sus muelles, cruzar sus puentes y asomarse a sus casas es la esencia de la ciudad.

El Grachtengordel es el mayor proyecto urbanístico del Siglo de Oro y la razón por la que Ámsterdam es como es. A principios del siglo XVII la ciudad se quedaba pequeña y el ayuntamiento aprobó un plan ambicioso: excavar tres grandes canales en semicírculo alrededor del casco medieval, unidos por canales radiales, y vender las parcelas a los comerciantes ricos para que construyeran sus casas. Las obras duraron de 1613 a 1662 y el resultado, un anillo de agua de unos 14 kilómetros de muelles con más de 1.500 edificios protegidos, está en la lista de la UNESCO desde 2010.
Los tres canales
- Herengracht (canal de los Señores): el más interior y el más distinguido. En el tramo llamado la Curva de Oro (Gouden Bocht), entre Leidsestraat y Vijzelstraat, están las mansiones más grandes, construidas sobre parcelas dobles por los banqueros y regentes del siglo XVII. Hoy muchas son bancos, consulados y el Museo Willet-Holthuysen, que permite ver una casa de canal por dentro.
- Keizersgracht (canal del Emperador): el más ancho, con 31 metros, dedicado al emperador Maximiliano I. Aquí está el Museo de la Fotografía FOAM y el Museo Van Loon, otra casa-museo preciosa.
- Prinsengracht (canal del Príncipe): el más exterior y animado, con la Westerkerk, la Casa de Ana Frank y el límite con el Jordaan. Es también el de más casas flotantes y terrazas.
Por fuera queda el Singelgracht, el antiguo foso, y por dentro el Singel, el límite de la ciudad medieval, donde está el Bloemenmarkt.
Cómo leer una casa de canal
Las casas son estrechas porque los impuestos se pagaban por metros de fachada, y altas y profundas para compensar. Fíjate en el gancho de la viga que sobresale de casi todos los hastiales: sirve para subir muebles con polea, porque las escaleras interiores son demasiado estrechas. Por eso muchas fachadas están ligeramente inclinadas hacia delante, para que la carga no golpee las ventanas. Los hastiales (gevels) cuentan la época: escalonados en el siglo XVII temprano, de cuello o de campana a finales del XVII y en el XVIII, y de cornisa recta en estilo francés más tarde. Las placas de piedra con dibujos (gevelstenen) hacían de número de la casa cuando no existían los números.
Qué ver en el cinturón
Además de los museos mencionados, en el Grachtengordel están el Museo de los Canales (Het Grachtenhuis, Herengracht 386), que explica cómo se construyó todo, la casa de las Siete Cabezas en la Keizersgracht, el Puente de los Siete Arcos en la Reguliersgracht (desde el puente de Herengracht con Reguliersgracht se ven 15 puentes a la vez, la foto más famosa de la ciudad) y las Nueve Callejuelas, que cruzan los tres canales con tiendas y cafés.
Recomendaciones
Recórrelo a pie sin rumbo fijo, que es como se disfruta, y después hazlo desde el agua en un paseo en barco por los canales. Los muelles no tienen barandillas: cuidado con los niños y con el ciclista que viene por detrás. Al atardecer, siéntate en una terraza del Prinsengracht frente a la Westerkerk; de noche, en invierno, el Festival de la Luz convierte el anillo en una exposición al aire libre.
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