Plaza
La plaza Dam
Aquí empezó todo: sobre el dique del Amstel que dio nombre a la ciudad se abre la plaza Dam, con el Palacio Real, la Nieuwe Kerk, el Monumento Nacional y los grandes almacenes De Bijenkorf. Es el centro geográfico, histórico y simbólico de Ámsterdam.
La plaza Dam ocupa el lugar exacto de la presa (dam) que en el siglo XIII cerró el río Amstel y permitió que naciera la ciudad. Durante siglos fue el mercado, el puerto interior (los barcos llegaban hasta aquí por el Damrak, hoy una avenida) y el lugar de las ejecuciones. Hoy es una explanada de 200 por 100 metros, siempre llena de gente, palomas, artistas callejeros y, en primavera y otoño, una feria con noria. Es el punto de referencia para orientarse: todo el centro histórico queda a menos de 15 minutos andando.
Qué ver en la plaza
- El Palacio Real, en el lado oeste. Construido como ayuntamiento en 1655, es el gran edificio civil del Siglo de Oro y se puede visitar cuando la familia real no lo usa.
- La Nieuwe Kerk, pegada al palacio. La «iglesia nueva» (es del siglo XV) es donde se coronan los reyes y hoy funciona como sala de exposiciones.
- El Monumento Nacional, el obelisco blanco de 22 metros del lado este, levantado en 1956 en memoria de las víctimas de la Segunda Guerra Mundial. Cada 4 de mayo el rey preside aquí los dos minutos de silencio nacionales. Sus escalones son el lugar de encuentro de la ciudad.
- De Bijenkorf, los grandes almacenes más elegantes del país (1914), con buena terraza-cafetería en la última planta.
- El Madame Tussauds y, en la esquina, el edificio de la antigua lonja. Junto al palacio, el hotel Krasnapolsky, con su histórico jardín de invierno.
Un poco de historia
En la plaza se juzgaba y ejecutaba en público, se celebraban los mercados de pescado y se recibía a los reyes. En 1535 los anabaptistas la ocuparon desnudos en una revuelta sofocada a sangre; en 1808 Luis Bonaparte convirtió el ayuntamiento en su palacio; y el 7 de mayo de 1945, dos días después de la liberación, soldados alemanes dispararon desde un balcón contra la multitud que celebraba, causando más de 30 muertos. En los años sesenta y setenta las escalinatas del Monumento fueron el punto de reunión de los hippies de toda Europa.
Recomendaciones
La plaza siempre está abarrotada y es territorio de carteristas: lleva la mochila delante. Para comer evita los locales de la propia plaza y del Damrak, pensados para turistas; a cinco minutos, en las Nueve Callejuelas o el Begijnhof, se come mejor y más barato. Ven de noche a ver el palacio y la Nieuwe Kerk iluminados, y si coincides con el Día del Rey (27 de abril) o el 4 de mayo, verás la plaza en su papel de escenario nacional. Desde aquí parten la Kalverstraat (la calle comercial más concurrida) hacia el sur y el Damrak hacia la Estación Central.
Cómo llegar
A 10 minutos a pie de la Estación Central por el Damrak. Tranvías 4, 14 y 24 (parada Dam) y 2, 12, 13 y 17 (parada Dam / Paleisstraat). Metro 52 hasta Rokin y tres minutos andando.
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